9/4/09

"-No me voy a ir a ninguna parte. Al menos no sin ti- añadió con más serenidad-. Sólo te dejé porque quería que tuvieras la oportunidad de llevar una vida feliz como mujer normal. Me daba cuenta de lo que te estaba haciendo al mantenerte siempre al borde del peligro, apartándote del mundo al que perteneces, arriesgando tu vida cada minuto que estaba contigo. Así que tuve que intentarlo. Debía hacer algo y me pareció que marcharme sería lo mejor. Jamás hubiera sido capaz de irme de no haber creído que estarías mejor si mí. Soy demasiado egoista. Sólo tú eres más importante que cualquier cosa que yo quiera... o necesite. Todo lo que yo quiero o necesito es estar contigo y sé que nunca volveré a tener fuerzas suficientes para marcharme otra vez. Tengo demasiadas excusas para quedarme ¡y gracias al cielo por eso! Parece que es imposible que estés a salvo, no importa cuántos kilómetros ponga entre los dos..."

[...]

"La tercera opinión era que Edward me amaba. El vínculo establecido entre nosotros dos era de los que ni la ausencia ni la distancia ni el tiempo podrían romper, y no importaba que él pudiera ser mas especial, guapo, brillante o perfecto que yo, él estaba tan irremediablemente atado como yo, y si yo le iba a pertenecer siempre, eso significaba que él siempre iba a ser mío..."

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